jueves, 21 de enero de 2016

Estandares demasiado altos de algunos cubanos

Recuerdo ciertas criticas que se le hicieron en un momento determinado a los programas de televisión cubana. Con toda razón les criticaban que los personajes eran demasiado en blanco y negro. Que los malos eran terribles y los buenos eran santos, super héroes. A partir de entonces, a los malos los dejaron igual de malos, y a los buenos, les pusieron algunos pequeñísimos defectos, para que parecieran mas humanos. Pero aun asi, la “predica revolucionaria” que daba la base para aquellos programas en blanco y negro, nunca cambio. 
El revolucionario, el comunista, debiera ser perfecto, se pretende que las personas son perfectas, y los errores humanos se esconden a toda costa. De ahi creo que también parte la costumbre reciente del cubano, de ser hipercritico. De valorar sobretodo a los demás, con criterios, ...de otro mundo. Hace poco escribía que solo conocía dos ejemplos de humanos que quizás pasaban la prueba de ser buenos opositores, Jesucristo, y Mahatma Gandhi. Analizándolo mejor, ya ni Gandhi pasa la prueba, me quedo solo Jesús, y porque  vivió hace mucho tiempo.
Señores, la humanidad, y nosotros mismos, somos mucho mas imperfectos que los estándares absurdos que nos hemos impuesto. Hemos pasado incluso de tener a nuestros héroes en un altar, a despretigiarlos por completo. Ser intransigentes, como todo es algo relativo, pero la mayoría de las veces no nos lleva a nada bueno.