viernes, 25 de diciembre de 2009

Que tan dañino es el dióxido de carbono?

Se ha hablado y se habla mucho sobre el calentamiento global pero que hay de cierto en todo esto? ¿Qué es lo que realmente piensas de esto? Es el dióxido de carbono en realidad un veneno que esta matando a nuestro planeta? Las plantas de las que nos alimentamos necesitan dióxido de carbono, además estas plantas también son una parte vital de la cadena alimenticia. Sin las plantas la cadena alimentaria sería devastada y pronto quedaríamos sin alimentos.

La evidencia sugiere que la cantidad de calentamiento que se producirá por la famosa duplicación del dióxido de carbono de la que siempre se habla, provocara un calentamiento que en realidad será de sólo unas décimas de grado. Semejante nivel de calentamiento es insignificante ya que solo se encuentra en el nivel del ruido en el sistema climático, por lo que no es algo de lo que debiéramos preocuparnos demasiado.

Un segundo punto sobre el dióxido de carbono es que su aumento en la atmósfera es realmente un beneficio para la especie humana. ¿Por qué? Bueno, primero porque es un abono aéreo muy potente que aumenta la productividad de las plantas y nos beneficia en la lucha por alimentar al mundo. Otro punto es que un calentamiento suave, del tipo que es probable que sea producido por un aumento de dióxido de carbono, es en realidad una póliza de seguro de gran utilidad, porque si hay una cosa que todos los científicos del clima están de acuerdo, es que vamos a entrar en otra edad de hielo. Ahora, no sabemos exactamente cuándo, pero, no obstante, un poco de calentamiento no nos vendría nada mal.

Hacemos bien en regular la producción de dióxido de carbono?
Lo que si sucede es que al imponer regulaciones sobre las emisiones de dióxido de carbono, las empresas se trasladarán a China, India y otros países subdesarrollados del tercer mundo que no tenga tales regulaciones sobre CO2. Resulta que en estos países “casualmente” la mano de obra es mucho mas barata, y ese si es un claro beneficio para las empresas, pero de ningún modo para los miles de trabajadores que quedaran sin sus empleos.