miércoles, 23 de diciembre de 2009

La Niña de Guatemala


María García Granados fue la hija del general Miguel García Granados, un revolucionario que llevó a cabo la revolución liberal en Guatemala. Además de educada era hermosa y con una extraordinaria sensibilidad. Creció en el ambiente familiar más literario de la ciudad en esa época.
En su primera visita a Guatemala Marti la conoció y se enamoraron. El apóstol ya estaba comprometido y al tiempo regreso casado de México. A esta joven guatemalteca Marti dedico su poema La Niña de Guatemala entre sus Versos Sencillos.




Quiero, a la sombra de un ala,
contar este cuento en flor:
la niña de Guatemala,
la que se murió de amor.

Eran de lirios los ramos;
y las orlas de reseda
y de jazmín; la enterramos
en una caja de seda;

Ella dio al desmemoriado
una almohadilla de olor;
él volvió, volvió casado;
ella se murió de amor.

Iban cargándola en andas
obispos y embajadores;
detrás iba el pueblo en tandas,
todo cargado de flores;

Ella, por volverlo a ver,
salió a verlo al mirador;
él volvió con su mujer,
ella se murió de amor.

Como de bronce candente,
al beso de despedida,
era su frente -¡la frente
que más he amado en mi vida!

Se entró de tarde en el río,
la sacó muerta el doctor;
dicen que murió de frío,
yo sé que murió de amor.

Allí, en la bóveda helada,
la pusieron en dos bancos:
besé su mano afilada,
besé sus zapatos blancos.

Callado, al oscurecer,
me llamó el enterrador;
nunca más he vuelto a ver
a la que murió de amor.