Los gatos, por naturaleza, disponen en su código genético, una impronta de una frecuencia vibracional muy elevada para los humanos, es decir, que a nosotros nos beneficia de una manera saludable.
¿Cómo funciona en nuestro organismo? El cuerpo humano dispone de unos canales o meridianos, por donde circula la energía que nos llega del Cosmos y del Centro de la Tierra, por lo tanto, cuando nuestras emociones no están equilibradas, estas corrientes energéticas se distorsionan, atacando a los órganos y vísceras de nuestro organismo; y es aquí, donde los gatos juegan una labor muy importante para nuestra salud.
El gato, exactamente lo que hace, a través de su intuición, es colocarse donde ellos sienten que la energía no está equilibrada, es decir, puede haber en ciertos puntos de acupuntura, un exceso o déficit de energía o un estancamiento, y aquí llega el Gran DON que ellos nos ofrecen, desbloqueándonos y ayudándonos a que fluya otra vez debidamente esta energía en nuestro interior.
Está demostrado científicamente que el sonido que emiten los gatos o ronroneo, cura fracturas de huesos.
Ellos realizan con su sonido unos mantras especiales, que nos ayudan a conectarnos con nuestro interior.
Otra cuestión interesante de nuestros amigos, es la facilidad que tienen de transportar a través de su mirada, la energía que fluye desde su interior, a una velocidad desconocida por los humanos, con esto quiero decir, que son maestros para trabajar con el Tercer Ojo, o sexto chakra, por lo que esa fuerza, la recibiremos canalizada con creces, y nos penetrará en nuestro interior, ayudándonos a ser más conscientes de la libertad que como humanos disponemos, y si añadimos cristales de Cuarzo entre los gatos y nosotros, nuestro campo aúrico nos lo agradecerá.











